21.3.11

MLT o Música, Literatura y Tiempo

Como un piano con las cuerdas rotas. Pulsas las teclas con el amor que solo un artesano pone en su tarea, en una sucesión de gestos que podría presuponerse bella, pero nada suena. Te sabes la melodía, la ejecutas, pero no escuchas nada.

Como un libro en blanco, sin escribir. Encuadernación perfecta, un puñado de centenares de páginas perfectamente alineadas. Ese olor a papel. La sensación física de tener un libro en la mano, desvanecida al abrirlo por la página que tenías marcada y ver que allí no hay nada.

Como un reloj parado. Sin pilas, sin cuerda, averiado. Miras el reloj para que dos agujas te digan cuánto tiempo te queda para poder irte de donde estás, o para que acabe el viaje. O quizá sopesando si te da tiempo a llegar a ese compromiso que habías olvidado. Ese reloj nos da una hora. Un dato convenido. Dicen que hasta un reloj estropeado marca bien la hora dos veces al día.

10.1.11

Desbocado o Identidad

Otra vez. Ha ocurrido de nuevo. ¿Cuán placentera es esta sensación? Jamás me cansaría de experimentarla. Qué más da toda esa retahíla de veces que te has repetido en tu vida eso de "no puedo hacerlo". Hay días, momentos de inspiración, en los que con chasquear los dedos te sale todo. Absolutamente a pedir de boca. Sobre ruedas. Sobre raíles. Y yo soy el ferroviario. Yo sé por dónde quiero ir.

Inspirado como si estuviera en Helicón, capaz de comerme el sistema solar. Y la Vía Láctea se me queda pequeña.

¿Coges el tren conmigo?

18.10.10

La esencia es inalterable o Eternidad

Las señas de identidad nunca se pierden.

Cuando, en el transcurso de su vida, una persona llega a un punto álgido y dulce de poderío demostrado en algún menester, no se da cuenta de la grandeza de que es capaz. Es cuando se baja de esa cima, voluntaria pero insconscientemente, sin reproches aquí, cuando el mecanismo empieza a funcionar, de forma que, al regresar a esa cumbre nevada de autoestima por segunda vez, es cuando de verdad se domina el poder que se posee.

Hoy me siento grande, poderoso, imparable. He vuelto a donde estaba, y se veía venir. En realidad ninguno lo veíais venir. Yo lo veía venir. Más bien, lo sentía.

Aquí estoy. He vuelto para quedarme. Eterno.

25.9.10

El amor de mi vida o El arte de descansar

Con ella he pasado los mejores momentos de mi vida. Podría acordarme de esas interminables noches adornadas con sueños de futuro, o bien esas tardes en las que todo es tedioso y aburrido, y ella me reconforta, me hace sentir mejor, me llena de energía.

Tampoco puedo olvidarme de esas noches fiesta, en las que ella, fiel a su filosofía de la vida, se queda en casa esperando a que vuelva, para olvidarse de todo el mal que causo, y recibirme con los brazos abiertos, para darme abrigo y cariño.

Todos esas mañanas en las que suena el despertador y tengo que dejarla ahí, sin poder remediarlo. Me duele mucho, pero tengo más vida aparte de ella, y lo comprende. Por eso la amo.

Jamás me separaré de tí, cama.

11.8.10

¿De qué? o Corre

Del peligro. Del miedo. Del dolor. De la mentira. Del placer. Del engaño. De la oscuridad. Del agua. De la policía. De tu familia. De la ignorancia. Del saber. De tus amigos. Del calor. Del frío. De quien te persigue. De quien quiere hacerte daño. De quien quiere hacerte feliz. De quien te impide ser feliz. De tu casa. De un bar. Del coche. De tu ciudad. De tu país.

Pero yo, yo huyo de mí mismo. Y de momento no me he alejado ni un poco. Nada.

Y tú, ¿de qué huyes?

27.7.10

La película de tu vida o Trascendencia

Resulta curioso cómo todo da vueltas en la vida. Cada giro argumental que da tu vida no tiene vuelta atrás. Además de curioso, es divertido. Pero sobre todo, es serio, importante, algo a tener siempre en cuenta. Acciones y reacciones, control y locura, calma o rabia, ira u odio... Vida o muerte.

En un segundo todo puede cambiar. Y lo mejor de todo es que no es una advertencia barata (por no decir gratuita) de esas que nos hacen cuando llevamos poco tiempo dando vueltas por el mundo.

Parece ser que cada uno de esos segundos, es trascendental. Quién sabe si dentro de un rato vas a seguir teniendo esa estúpida sonrisa que genera el amor, o esa cara de pocos amigos que te ha salido al darte cuenta de que la vida es una mierda; o quizá mañana a estas horas la vida se haya esfumado por tus poros y no puedas siquiera releer esto.

La vida es un drama que nosotros disfrazamos de comedia, terror, ciencia ficción o historia. Lo que nos plazca, mientras estemos vivos.

20.7.10

Vacaciones o Inventarse días

Un nuevo despertar siempre es mágico. Despiertas, y ves el sol colarse por las rendijas de la persiana. Significa que ya es de día, que la vida está ahí fuera. Puedes salir a buscarla ya, o dejarla esperar un rato, disfrutando mientras tanto de un desayuno en el jardín, con pájaros cantando y sintiendo esa ligera brisa mañanera.

Te dispones a salir de casa. ¿Voy aquí o allí? ¿Andando o en coche? La verdad es que no lo sé, porque puedo hacer lo que me venga en gana, afortunadamente. He pensado que sería buena idea plantear cada mañana de forma distinta, inventarme días. Es lo bonito de despertarse.

Cuando despertamos, dejamos de soñar para vivir, y cada día puede ser único, no como esa pesadilla recurrente.

Y no somos conscientes de que tenemos miles de amaneceres por delante, con sus miles de días por inventar.

Hoy me siento afortunado.